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9 de septiembre de 2007

Parqueadores terroristas en Santo Domingo.

Después de clases, mi novio y yo salimos a dar un paseo al “maleconcito” , un área verde ubicada frente a la empresa E. León Jiménez y la Cervecería Nacional Dominicana.

Era un día muy bonito, un cielo muy despejado y por lo visto era también un día excelente para la pesca.

Mientras conversábamos recogíamos muchas almendras de un almendro cercano.

En eso, mi novio se preocupa por que nos habíamos alejado mucho del vehiculo, pues según él, en los parqueos hay muchos ladrones y uno tiene que esta “mosca”. Le dije que no creɨa que eso era posible a plena luz, pero como ya tenia algo de sed. Recogimos todo y nos fuimos de allí.

Al llegar al parqueo y comprobar que su auto seguía allí. Le dije con una sonrisa : Vez? No te lo dije. Ahí está tu auto... Sano y salvo.

Caminamos hasta donde un señor que estaba vendiendo en la otra esquina y es cuando me percato que el segundo auto al lado de donde nos estacionamos tenia la ventana de atrás rota, se lo comento a mi novio y este me dice que a lo mejor eso fue de algún accidente que tuvo. Yo le dije que me pareció ver los pedacitos de cristal regados en el borde de la ventana como si hubiese sido reciente. Mi novio no me hizo mucho caso pues ya estaba concentrado en comprar las bebidas.

Mientras lo esperaba, miraba a unos muchachos jugar con una especie de juguete en forma de libélula que volaban a control remoto con mucha dificultad. Pues al parecer la brisa estaba muy fuerte o quizá el muchacho no sabía como maniobrar a aquel ingenioso aparato. En ese instante, llegaron al lugar una pareja en un auto blanco, con una música estridente.

Eso era el colmo, tan tranquila que estaba la zona. Nos alejamos de allí y regresamos hasta donde estaba el auto de mi novio.

Solo alcanzamos a dar unos pasos, cuando vimos salir del parqueo muy incómodo al dueño del Scoda Fabia Color verde botella, se le podía ver la cara de indignación. Pero al ver los restos de vidrio de la ventana en el suelo comprendimos su indignación. Aquél hombre, que había pasado su tarde pescando, resulta que encuentra que le han roto el cristal de su vehɨculo.

Fue entonces que mi novio me dijo que por algo el no le estaba dando buena espina aquel lugar que lo mejor era que nos fuéramos de allí en ese instante.

Nos subimos al auto pero no quería irme sin saber como fue el suceso. Le dije q mi novio que le preguntara a uno de esos parqueadores que estaban en medio del lío. Entonces mi novio bajo el cristal y le pregunto:

Angelo: Oye viejo, una pregunta. Que fue lo que le pasó al señor del carro verde?

Parqueador: A ese hombre está bueno que le pase, por que aquí todo el mundo sabe que antes de irse aunque sea un mínimo de 5 pesos debe darnos a los parqueadores… Nosotros le cuidamos el carro.

Coño pero que cojónes tienen esos tipos. Son unos sinvergüenzas. Lo más bonito es que nadie hace nada contra el abuso de esas gentes. Estoy segura que si el señor que le rompieron el cristal hubiese andao armado otra historia hubiera sido.

Nosotros nos fuimos de allí indignados, como si el abuso hubiera sido echo contra nosotros. Y es que no es para menos pues aquí los famosos parqueadores son otros que se creen dueños del país aplicando un terrorismo de calle.

2 comentarios:

Will dijo...

numero 1:
no le recomiendo a NADIE que vaya al famoso "maleconcito"..eso es un desorden generalizado, y todos los fines de semana, hay un lio con tiros y botellas por los aires
numero 2:
Los parqueadores, tienen a esta ciudad jarta, con J..asi mismo...salen de la nada y son tan perversos que hasta fotocopias recortadas tienen para ofrecer su trabajo, entonces el lio es que es mejor pelear con ellos, cuando te vayas, porque si lo haces al principio, te puede ocurrir lo mismo que a ese señor

Magdelyn dijo...

Yo lo que creo es que ese señor iva a pescar a menudo y a lo mejor ya habia tenido algun encuentro con esos sinverguenzas...

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